La película traza un paralelo -entre similitudes y diferencias- entre las dos épocas, planteándose las siguientes preguntas: ¿por qué, después de todo, nada ha cambiado? Hoy, los migrantes ignoran los peligros del viaje, la advertencia de quienes ya intentaron cruzar, la realidad política y administrativa del país de llegada, al seguir gastando una fortuna para jugarse la vida en aguas del Atlántico o del Mediterráneo

