Francisco Javier Sánchez-Palencia (Instituto de Historia, CCHS del CSIC).
IX Mesa redonda internacional de Lusitania. Lusitania romana: del pasado al presente de la investigación.
Francisco Javier Sánchez-Palencia (Instituto de Historia, CCHS del CSIC).
IX Mesa redonda internacional de Lusitania. Lusitania romana: del pasado al presente de la investigación.
Nuestra intención con esta Jornada de Estudio es ofrecer algunas pinceladas acerca de cómo se encuentra el diálogo entre el mundo griego y el ámbito ibérico. Recordemos las magníficas imágenes, entre ellas las femeninas, que los iberos compraron, miraron e integraron en sus tumbas, casas y santuarios. Imágenes, signos de estatus que se asimilarían o no al lenguaje iconográfico ibérico. Trataremos en esta ocasión de las diversas cuestiones que estos contactos originan en la investigación actual.
El propósito del seminario es abordar el concepto de alma en diferentes zonas del mundo antiguo –Grecia, la India y Egipto– y en diferentes contextos –literario, filosófico, religioso– a partir del análisis de fuentes escritas e iconográficas. El seminario está orientado a estudiantes de bachillerato y universitarios y público general. Cada uno de los participantes tendrá una intervención de 15 minutos seguida de una breve discusión. Seguirá una visita guiada por distintas piezas del Museo que ilustran el tránsito del difunto al Más Allá.
El centro minero-metalúrgico del Cerro de los Almadenes se encuentra al suroeste del pueblo de Otero de Herreros y desde 2009 varios miembros de la Sociedad Española de Historia de la Arqueología (SEHA) están excavando en este yacimiento.
Los trabajos arqueológicos han localizado minas de cobre y unas baterías de hornos de reducción de mineral de tipología hasta el momento desconocida en la península. Las excavaciones han documentado estructuras y materiales sobre todo de cronología tardorrepublicana, altoimperial y tardoantigua, aunque también existen restos desde el siglo VI a.C. Destacan además hallazgos monetales y la escultura de una dama sedente descabezada.
En esta conferencia abordaremos una serie de construcciones romanas que hasta ahora no habían sido analizadas con la atención que merecen y por ello no bien interpretadas. Se trata de los viveros de pescado, piscinae, cuyos restos más reconocibles, excavados en la roca costera, se encuentran en la mitad norte de la costa alicantina en las localidades de Jávea, Calpe, el Campello y Alicante (esta junto a la ciudad romana de Lucentum). También recientemente se ha propuesto una nueva instalación de este tipo en Cabo Trafalgar (Cádiz) aunque con vestigios menos evidentes que los alicantinos.
Numerosos viveros se encuentran repartidos en la costa del mar Mediterráneo y son muy escasas las evidencias, en un mismo lugar, de los dos tipos de construcciones. En realidad, la mayoría de los viveros formaron parte de suntuosas villas marítimas, un elemento que las hacía destacar, como expresión de máximo lujo y ostentación.
La escasez y singularidad de estas construcciones romanas en la Península Ibérica, aún con notable monumentalidad y agrupadas casi todas en un tramo muy concreto del litoral mediterráneo español, son argumentos de peso para que se propongan medidas para su conservación. En los últimos años hemos asistido a la parcial destrucción de unos viveros en El Campello debido a la erosión marina y otros, por el mismo motivo, están en peligro de desaparición.
A través de varios proyectos de investigación nacionales y regionales el equipo “Ager Mellariensis” de la Universidad de Córdoba (www.uco.es/mellaria) ha documentado varios kilómetros de la gran arteria de conexión entre Córdoba y Mérida a su paso por el territorio de Córdoba y de Mellaria.
Esa vía era el cauce de evacuación de la riqueza de la afamada tierra aurífera de Córdoba. Así, una serie de asentamientos mayores y menores y complejos productivos se dispusieron en torno a su curso. Empezamos a vislumbrar la estructura que consintió la potencia financiera de la capital de la Bética en el potente distrito minero del que era ésta era referencia.
A partir del siglo IV d. C., el gran propietario, el dominus, abandonó los centros urbanos y se instaló en el campo. Al mismo tiempo, muchos ciudadanos se trasladaron a las villas en busca de trabajo y se creó un sistema de colonato.
El espacio para la sociabilidad familiar en Europa. El larario o altar familiar romano, reunía las imágenes de los Lares y los Penates, divinidades protectoras de la casa a los que se rendía culto en el hogar. Su estudio nos aproxima a una manifestación esencial de la práctica religiosa cotidiana de los romanos, la religiosidad desarrollada en el interior del hogar.
En la cocina romana, se utilizaba una gran variedad de recipientes y utensilios, de barro, bronce o hierro, cuyo diseño, en algunos casos, no difiere mucho del actual. El mortero o mortarium latino es uno de los recipientes más característico de la cocina romana por ser imprescindible en las preparaciones culinarias.
Alimentación en la Antigua Roma. El espacio para la sociabilidad familiar en Europa (el triclinium y los banquetes).