Francisco Javier Sánchez-Palencia (Instituto de Historia, CCHS del CSIC).
IX Mesa redonda internacional de Lusitania. Lusitania romana: del pasado al presente de la investigación.
Francisco Javier Sánchez-Palencia (Instituto de Historia, CCHS del CSIC).
IX Mesa redonda internacional de Lusitania. Lusitania romana: del pasado al presente de la investigación.
El centro minero-metalúrgico del Cerro de los Almadenes se encuentra al suroeste del pueblo de Otero de Herreros y desde 2009 varios miembros de la Sociedad Española de Historia de la Arqueología (SEHA) están excavando en este yacimiento.
Los trabajos arqueológicos han localizado minas de cobre y unas baterías de hornos de reducción de mineral de tipología hasta el momento desconocida en la península. Las excavaciones han documentado estructuras y materiales sobre todo de cronología tardorrepublicana, altoimperial y tardoantigua, aunque también existen restos desde el siglo VI a.C. Destacan además hallazgos monetales y la escultura de una dama sedente descabezada.
En esta conferencia abordaremos una serie de construcciones romanas que hasta ahora no habían sido analizadas con la atención que merecen y por ello no bien interpretadas. Se trata de los viveros de pescado, piscinae, cuyos restos más reconocibles, excavados en la roca costera, se encuentran en la mitad norte de la costa alicantina en las localidades de Jávea, Calpe, el Campello y Alicante (esta junto a la ciudad romana de Lucentum). También recientemente se ha propuesto una nueva instalación de este tipo en Cabo Trafalgar (Cádiz) aunque con vestigios menos evidentes que los alicantinos.
Numerosos viveros se encuentran repartidos en la costa del mar Mediterráneo y son muy escasas las evidencias, en un mismo lugar, de los dos tipos de construcciones. En realidad, la mayoría de los viveros formaron parte de suntuosas villas marítimas, un elemento que las hacía destacar, como expresión de máximo lujo y ostentación.
La escasez y singularidad de estas construcciones romanas en la Península Ibérica, aún con notable monumentalidad y agrupadas casi todas en un tramo muy concreto del litoral mediterráneo español, son argumentos de peso para que se propongan medidas para su conservación. En los últimos años hemos asistido a la parcial destrucción de unos viveros en El Campello debido a la erosión marina y otros, por el mismo motivo, están en peligro de desaparición.
A través de varios proyectos de investigación nacionales y regionales el equipo “Ager Mellariensis” de la Universidad de Córdoba (www.uco.es/mellaria) ha documentado varios kilómetros de la gran arteria de conexión entre Córdoba y Mérida a su paso por el territorio de Córdoba y de Mellaria.
Esa vía era el cauce de evacuación de la riqueza de la afamada tierra aurífera de Córdoba. Así, una serie de asentamientos mayores y menores y complejos productivos se dispusieron en torno a su curso. Empezamos a vislumbrar la estructura que consintió la potencia financiera de la capital de la Bética en el potente distrito minero del que era ésta era referencia.
Causas de la degradación del paisaje. De entre la multitud de canteras que jalonan el territorio de la antigua ciudad romana de Tarraco (actual Tarragona, Cataluña), destaca la cantera de El Mèdol. Principal suministradora de material pétreo para la construcción y monumentalización de la ciudad, esta cantera ha sido objeto de admiración desde tiempos remotos por su espectacularidad, su especial configuración en profundidad y el pináculo central conocido como la Aguja, y su importancia dentro del conjunto patrimonial tarraconense fue reconocida con su declaración como Monumento Artístico-Histórico (1934), BIC (1985), BCIN y, más recientemente, Patrimonio Mundial por la UNESCO (2000).
Explotación de la sal en Centroeuropa.
Sobre la metalurgia y la explotación mineral.
Referencia a la explotación del hierro. Información breve sobre la difusión de la vid y el olivo y del comercio del vino.
Nos habla sobre el vino.
Mapa o carta náutica del Atlántico a la altura de 1544, donde se detalla el perfil marítimo de Europa, África y América, realizado por Battista Agnese en 1544. El nombre del autor y fecha aparecen en el mapa n÷o± 9, folio 12 en la parte superior: «baptista agnese fecit venetijs 1544 die primo Julij»