Dra. Anna María Reggiani (Ministero dei Beni ed Attivitá Culturali).
Ciclo «Diálogos con el mundo clásico». 6 de septiembre a 20 de diciembre 2017.
Dra. Anna María Reggiani (Ministero dei Beni ed Attivitá Culturali).
Ciclo «Diálogos con el mundo clásico». 6 de septiembre a 20 de diciembre 2017.
Dra. Francesca Cenerini (Università di Bologna).
Ciclo «Diálogos con el mundo clásico». 6 de septiembre a 20 de diciembre 2017.
Dr. Claude Domergue (Universidad de Toulouse).
Ciclo «Diálogos con el mundo clásico». 6 de septiembre a 20 de diciembre 2017.
Dra. Silvia Orlandi (Sapienza, Università di Roma).
Ciclo «Diálogos con el mundo clásico». 6 de septiembre a 20 de diciembre 2017.
La zona minera de Tresminas constituye uno de los paisajes culturales más espectaculares del noroeste de Hispania. Hace unos 2000 años un destacamento de una de las poderosas legiones romanas se instaló en la Serra da Pradela para organizar y controlar la explotación a gran escala del oro de Tresminas y Jales (Vila Pouca de Aguiar, Vila Real, Portugal).
En Tresminas pueden apreciarse aún las espectaculares huellas de esa explotación: dos grandes cortas o desmontes mineros (Covas y Ribeirinha) y una menor (Lagoinhos), así como profundas galerías excavadas sobre todo para permitir el tratamiento y evacuación de toda la roca extraída y una extensa red de canales de abastecimiento de agua para las minas, que nacen en presas y finalizan en depósitos de almacenamiento.
Galeria dos Alargamentos
Se conservan también enormes escombreras que llegan a rellenar valles y uno de los elementos más característicos de esta zona minera: un gran número de molinos de pilones o morteros de granito utilizados en el molido final del mineral.
Pero también quedan importantes testimonios de los hombres y mujeres que vivieron y trabajaron en Tresminas, y que murieron allí en los dos primeros siglos de nuestra Era. Como resultado de la actividad realizada en ellas a lo largo de más de 200 años, estas minas de oro han pasado a ser unas de las más importantes de todo el Imperio Romano. En la actualidad, el territorio aurífero de Tresminas, por ser el más complejo y el mejor conservado y por extenderse a lo largo de varios kilómetros, es el más importante del Portugal roman
Con motivo de la publicación del libro Corrupta Roma, del Dr. Pedro Ángel Fernández-Vega el Museo organiza una Mesa redonda que ofrecerá una semblanza acerca de la corrupción en la antigua Roma y los mecanismos que le hicieron frente. Sobornos, tráfico de influencias, apropiación indebida, refriegas electorales de facciones políticas, elecciones ganadas con votos comprados en el circo, juicios de dudosa imparcialidad… Tejida en redes de clientelismo que vinculaban a los grupos empresariales con la clase política, la corrupción emergió en forma de escándalos, mientras se instalaba de manera endémica en el sistema. «Los que roban a un particular pasan la vida entre esposas y grilletes; los que roban al estado, entre oro y púrpura» (Marco Porcio Catón)
¿Sabías que las mujeres romanas no tenían nombre propio como los hombres, y que a todas las hermanas de una misma familia se las llamaba igual, solo por el apellido? ¿O que estaban incorporadas al mercado laboral en profesiones tradicionalmente “masculinas” como herreras, albañiles o navieras? Coincidiendo con el estreno en Movistar+ de la serie El corazón del Imperio, creada por Santiago Posteguillo y protagonizada por Aitana Sánchez-Gijón, les invitamos a asistir a esta mesa redonda en torno a la historia de las mujeres en Roma en la que participarán Patricia González Gutiérrez, autora del libro Soror. Mujeres en Roma, Israel del Santo, director de El corazón del Imperio, Sandra Escacena, actriz de El corazón del Imperio y la periodista y autora Elisa McCausland.
La violencia contra las mujeres es una lacra social de tal magnitud que desde hace décadas se han gestado numerosos movimientos sociales, avances legislativos y políticas públlcas en pro de su erradicación. Aunque el maltrato se cometa en el hogar es necesario visualizar el papel de las mujeres en la Historia, reflejar el protagonismo que tuvieron en la Antigüedad, «y rellenar el blanco del papel de los libros que siempre han relatado la otra parte». La historia de las romanas siempre ha sido contada por hombres, quienes catalogaron de furor las conductas femeninas conforme a las costumbres patriarcales.
Desde época arcaica tenemos en Grecia noticias de que las mujeres participaban en los cultos dionisíacos organizados por la polis, en los ritos menádicos y en cultos mistéricos. La actividad «Con tirsos y a lo loco: ménades y bacantes a la carrera» pretende acercarse a esa realidad desde diferentes perspectivas y mostrar, a través de los textos y la iconografía, los ritos en que participaban las mujeres, las funciones que desempeñaban como fieles y sacerdotisas, los vestidos, adornos y atributos que las identificaban como seguidoras de Dioniso, el escenario de los ritos y el estado de entusiasmo y delirio que alcanzaban en algunos casos las bacantes.
Bacanales, un término de resonancias inequívocas, un tópico histórico de sólida implantación, pero ¿es verosímil? Nada tan romano en el imaginario colectivo como los emperadores degenerados y las orgías desmedidas… y, sin embargo, las bacanales eran rituales, ceremonias de culto a Baco, un dios de salvación, que ofrecía una esperanza de vida tras la muerte.
Entonces, ¿qué hubo de cierto tras el gran escándalo de las Bacanales? En el año 186 a.C. el Senado de Roma y los cónsules ponen en marcha una persecución contra los seguidores de Baco, que se convierte en la primera caza de brujas de Occidente. El hecho -incuestionable- presenta más sombras que luces: ¿perdieron su preciada virtud las matronas romanas entregándose al sexo? ¿Inmolaron su virilidad los adolescentes romanos en honor a Dionisos? ¿O acaso hubo temor en Roma ante una secta pagana de ritos mistéricos que pusiera en riesgo los cimientos sociales del naciente Imperio? ¿Realmente urdieron los bacantes una conspiración?