Al hablar del Tesoro de León se entiende implícitamente el de la Real Basílica de San Isidoro, por más que la catedral tenga otro de gran interés.
Al hablar del Tesoro de León se entiende implícitamente el de la Real Basílica de San Isidoro, por más que la catedral tenga otro de gran interés.
La investigación de Francis Wormald acerca del libellus (libelli en plural) introdujo a los estudiosos en las vidas ilustradas de santos producidas en Francia y Alemania prerrománicas.
El Museo Federico Marés cuenta entre sus ricos fondos con una obra representativa de la escultura gótica toledana del último cuarto del siglo XIV. Se trata del monumento sepulcral de don Pedro Suárez de Toledo, miembro de dos de las familias más poderosas, que desempeñaron un destacado papel en la vida políticade los siglos XIV y XV.
La preocupación por encontrar medios que hagan evidente aquello que no lo es, puede considerarse como una de las constantes históricas del pensamiento humano. Persiguiendo esta aspiración, el hombre se ha esforzado siempre por alcanzar lo no perceptible mediante lo que es manifiesto y, de este modo, ha llegado a elaborar complejos sistemas de signos que tienen como fin primordial la comunicación de ideas y sentimientos.
Entre los varios cientos de ejemplares que constituyen la Colección de sigilografía del MAN, y que
aún se hallan en estudio, entresacamos el conjunto de las bulas papales, que en número de setenta y siete, hacían aconsejable su publicación con carácter monográfico.
Estos dineros fueron acuñación de campaña, emitidos posiblemente a raíz de la primera entrada de Alfonso el Batallador en Toledo, en calidad de rey de Castilla
Las colecciones del ARQUA albergan una interesante figura tallada en esteatita de Shou Lao o el Anciano del Polo Sur, el dios chino de la longevidad, hallada en Cartagena en los años veinte del siglo XX. Muy popular en China durante las dinastías Ming (1368-1644) y Qing (1644-1912), esta deidad suele formar parte de una tríada de dioses estelares de la suerte. En este caso se trata de una pieza sencilla que, a diferencia de otras representaciones de esta divinidad presentes en museos españoles, nos habla de la vida cotidiana y nos permite atisbar las relaciones de la zona con Asia Oriental a través del misterio de su origen.
Antonio de Alloytiz fue el artífice más destacado del retablo durante el siglo XVII en Vizcaya, a lo que contribuyó su conocimiento del estilo escultórico de Gregorio Fernández y sus contactos con el arquitecto de retablos Pedro de la Torre. Estudiamos su relación con Torre y otros arquitectos de la corte como Bernabé Cordero y el jesuita Francisco Bautista, sus numerosos viajes a esta, donde sus negocios le llevaron a comprar y vender una capilla en el convento de Santo Domingo el Real haciendo un papel de intermediario en el contexto de un complejo pleito. Asimismo le atribuimos dos obras conservadas en museos y relacionadas con Madrid por diferentes motivos, una custodia del Museo Diocesano de Arte Sacro de Bilbao, que perteneció al desaparecido retablo mayor de la parroquial de Ochandiano, y una Inmaculada Concepción en el Museo Arqueológico Nacional, procedente posiblemente de algún altar de la iglesia de Gordejuela.
En ocasiones los títulos de estilos se prestan a confusión y determinan errores dificiles de erradicar. Es el caso del tesoro de San Isidoro de León, que aunque ha llegado muy menguado a nosotros, en su origen representó un conjunto de obras artísticas de gran calidad y belleza. Fue donado por el rey Fernando I y doña Sancha a San Isidoro en 1063, es decir, cuando se hallaba en plena vigencia la liturgia hispánica, vinculada con la tradición.
El arte no debe de adscribirse al estilo románico, que en los reinos hispánicos se relaciona fundamentalmente con las obras posteriores a 1080, año del Concilio de Burgos, que impuso el uso de la liturgia romana. El tesoro de Oviedo, como la propia monarquía asturiana, remite a la antigua monarquía visigoda. El reino visigodo de Toledo fue un referente continuo en los proyectos, artísticos y políticos, emanados de la corte ovetense. La pervivencia de tipos iconográficos, como la cruz griega de brazos patados, en las más variadas artes, así como la continuidad de determinadas ofrendas no es otra cosa que una manifestación de respeto a la tradición más que un interés por introducir nuevas modas. La costumbre de donar coronas votivas del tipo de las del tesoro de Guarrazar pervive durante el reinado de Fernando I.
Igualmente ha de entenderse como pervivencia el encargo de un Beato por parte del mismo monarca, que constituye la manifestación más genuina de la liturgia monástica hispánica. El arte románico se refleja en algunas obras posteriores, particularmente relevantes, como el Arca Santa, en la catedral de Oviedo.
En al-Andalus, el laboreo en las minas presenta una gran complejidad, ya que en él queda integrado frecuentemente un conjunto de procesos a bocamina, ajenos al propio sistema de explotación, pero
imprescindibles para el aprovechamiento de los metales que se quieren beneficiar. En este sentido, este artículo pretende abordar el estudio de los trabajos a pie de mina que fueron llevados a cabo en las explotaciones andalusíes de oro y plata. Para ello se recurre a la información apor- tada por las fuentes documentales medievales, a los resultados obtenidos por la Arqueología Experimental y a las conclusiones derivadas de los trabajos de campo en minados argentíferos y auríferos.