La identificación de este retrato unas veces con el emperador Tito otras con Domiciano, a quién finalmente se ha atribuido, reviste una importancia histórica superior a la meramente iconográfica.
La identificación de este retrato unas veces con el emperador Tito otras con Domiciano, a quién finalmente se ha atribuido, reviste una importancia histórica superior a la meramente iconográfica.
Aunque la mortalidad infantil formaba parte de lo cotidiano en la antigua Grecia, la desaparición de los niños no era por ello menos traumática. Si, en lo cotidiano, los lécitos de fondo blanco se hacen eco de la muerte de los ateloi y sirven para construir la philia de los miembros del oikos, las estelas funerarias son útiles para construir una imagen social que aglutina a la polis frente al drama. El mito, por su parte, recoge un extraordinario número de historias de infanticidio como la de Itis, los hijos de Medea o Astyanax donde los niños se convierten en instrumentos de venganza, historias todas ellas que sirven para alertar sobre lo que no ha de ser.
El objeto de nuestro estudio se centrará sólo en el inicio y en el desarrollo de los escritos de viajes. Esta forma de describir los hechos, los lugares y las costumbres que uno vive a lo largo de un viaje constituye el punto de partida de la historia, de la geografía. de la etnología y de la cartografía antiguas.
Un vaso recientemente adquirido por el Estado para el Museo Arqueológico Nacional, un ánfora apulia de figuras rojas del Pintor de Baltimore, fechada entre 330 y 320 a. C., nos permite realizar, a través de la lectura de sus imágenes, un recorrido por los paisajes infernales y paradisíacos del imaginario suritálico. El programa iconográfico e ideológico de este vaso, decorado con una escena de naiskos, una escena con personajes junto a una estela funeraria y una escena con la visita de Orfeo a los Infiernos, incide en un mensaje claramente salvífico, ofreciendo la promesa para los difuntos de una nueva existencia, edénica e inmortal, más allá de la muerte.
Degradación del paisaje y desarrollo de movimientos ambientales en la hª de Europa. La explotación minera. La bomba hidráulica fue un ingenio mecánico inventado por Ctesibio de Alejandría en el siglo III a.C., que tuvo una de sus aplicaciones prácticas en la explotación sistemática de las minas romanas. La complejidad conceptual de su forma y empleo pone de manifiesto los avances del ser humano en el razonamiento complejo y, con ello, su mejor disposición para explotar el medio.
Con el abandono de las ciudades en época tardorromana, la villa rural se convirtió en un centro autosuficiente de producción y consumo gracias a muy variadas actividades económicas. Su dueño, el dominus, ejercía el poder económico, social, militar y religioso sobre la población que vivía en ella y plasmaba su ideología y su actividad intelectual en los motivos decorativos de las diversas estancias, como se aprecia en este mosaico, que seguramente perteneció a un dominus relacionado con las artes.
Origen y desarrollo de la desigualdad y estratificación social. La tégula de Villafranca de los Barros constituye uno de los testimonios epigráficos más singulares de la tardía romanidad. Se trata del único ejemplo conocido de epístola escrita en latín que fue reproducida en el barro, aún fresco, de una teja. El texto nos informa acerca de la organización de las explotaciones agropecuarias del Bajo Imperio, las llamadas villas romanas, así como de las condiciones de vida de aquellos que se ocupaban de su gestión y explotación.
Origen y desarrollo de la desigualdad y estratificación social. La tégula de Villafranca de los Barros constituye uno de los testimonios epigráficos más singulares de la tardía romanidad. Se trata del único ejemplo conocido de epístola escrita en latín que fue reproducida en el barro, aún fresco, de una teja. El texto nos informa acerca de la organización de las explotaciones agropecuarias del Bajo Imperio, las llamadas villas romanas, así como de las condiciones de vida de aquellos que se ocupaban de su gestión y explotación.
Explotación minera. Degradación del paisaje. Organización del trabajo. Desigualdades sociales. Esclavos.
En la cocina romana, se utilizaba una gran variedad de recipientes y utensilios, de barro, bronce o hierro, cuyo diseño, en algunos casos, no difiere mucho del actual. El mortero o mortarium latino es uno de los recipientes más característico de la cocina romana por ser imprescindible en las preparaciones culinarias.