Vídeo de la exposición permanente del Museo Arqueológico Nacional. Área Prehistoria.
Vídeo de la exposición permanente del Museo Arqueológico Nacional. Área Prehistoria.
Durante el mes de Julio del 2019 se ha llevado a cabo la última campaña de excavaciones en la cueva de Els Trocs, en la Alta Ribagorza aragonesa. Es el momento preciso para realizar una valoración general de los diez años de intervenciones arqueológicas en un yacimiento que ha deparado unos resultados científicos espectaculares que están siendo estudiados por un amplio equipo multidiscipinar e internacional.
Tanto su ubicación junto al Pirineo axial y en un nudo de comunicaciones y veredas tradicionales usadas posiblente desde el Neolítico, hasta la enorme evidencia arqueológica recuperada en sus niveles arqueológicos hacen de Els Trocs un yacimiento de referencia para estudiar la temprana neolitización de las zonas de montaña. De la mano de los distintos estudios arqueológicos, genéticos, faunísticos, isotópicos, paleoambientales…etc, intentaremos conocer a un grupo humano que en fechas muy tempranas (ultimo tercio del VI milénio cal. BC.) lleva a cabo un aprovechamiento estacional del entorno y utiliza la cueva para la realización de determinadas actividades rituales y subsistenciales. El conocimiento y/o conquista del territorio no debió ser tarea fácil puesto que entre los restos humanos recuperados en el interior de la cavidad nos encontramos con evidencias de una violencia inusitada. No obstante, en la última campaña, y en un lugar ciertamente especial de la cueva, hallamos la única tumba estructurada de todo el conjunto; una tumba infantil que presentaremos como primicia a lo largo de la charla.
Vídeo de la exposición permanente del Museo Arqueológico Nacional. Área Prehistoria.
Mesa redonda orientada a dar a conocer al público las novedades de las investigaciones llevadas a cabo recientemente en tres grandes megalitos andaluces (Menga, Soto y Montelirio), y la importancia de su difusión. Se trata de una oportunidad única para adentrarse en el apasionante fenómeno del megalitismo.
Las campañas arqueológicas efectuadas en el “recinto de fosos” de El Casetón de la Era (Villalba de Los Alcores, Valladolid) han permitido conocer las líneas maestras de estos yacimientos del inicio de la Edad del Cobre en el centro de la Submeseta Norte española. La investigación aporta datos relevantes sobre el trabajo comprometido en la construcción de este dispositivo, sobre la adición de los fosos a un poblado previo y sobre la economía agropecuaria de sus ocupantes. Los “recintos de fosos”, que entrañan un notable esfuerzo cooperativo, se asocian en el valle medio del Duero al primer poblamiento auténticamente estable y a la consolidación de la vida agraria.
Desde 1991 venimos realizando excavaciones en el yacimiento arqueológico de La Draga. Su ubicación en la orilla oriental del Lago de Banyoles ha propiciado que los suelos de ocupación estén cubiertos en parte por las aguas freáticas subterráneas, favoreciendo un ambiente anóxico y la preservación de restos de madera y materia orgánica.
El yacimiento correspondería a un poblado de campesinos del Neolítico antiguo que se establecieron en el lugar entre el 5.300 y el 4.900 a.C. A lo largo de este periodo se documentan dos fases constructivas distintas en base a su cronología, materiales empleados y funcionalidad de las estructuras.
Las cabezas estudiadas pertenecen a un depósito votivo de tipo etrusco – lacia1 – campano. La ofrenda votiva y su significado.
Desde finales del siglo XIX se han dado a conocer un centenar y medio de estelas de guerrero y se han publicado numerosos estudios sobre las mismas. Pero aún quedan múltiples incógnitas por resolver. En esta conferencia se presentan resultados de investigaciones recientes, desarrolladas en colaboración con diversos equipos, en las que se han aplicado nuevas aproximaciones y tecnologías de vanguardia para el estudio de estelas de guerrero, y de sus lugares de hallazgo, de diferentes zonas del Occidente peninsular. Los nuevos datos contribuyen a despejar algunas cuestiones relativas al significado y funcionalidad de las estelas, a la vez que revelan interesantes aspectos de sus biografías.
La circulación de cobre en el Mediterráneo occidental entre el 1500 y 500 a.C. refleja una gran complejidad debido a las diferentes interacciones que se producen en este periodo en una zona que actúa como punto de contacto entre el mundo Atlántico y el Mediterráneo oriental. Las poblaciones locales de Cerdeña y la Península Ibérica se ven influidas por los intereses comerciales de la expansión colonial fenicia, entre los cuales el metal es parte fundamental. Sin embargo, estos intereses comerciales locales tienen mayor dimensión social que económica, lo que permite entender que productos como el cobre, que ellos mismos producen, forme parte del intercambio. La presencia en Cerdeña de otros tipos de metal no local, ni chipriota y cuyo origen hay que buscar en otras áreas, conecta con el debate sobre las relaciones entre Cerdeña y la Península Ibérica.
El Sureste de la Península Ibérica es la región de referencia en Europa Occidental para conocer las primeras sociedades campesinas y que empiezan a usar el metal. Esta visibilidad internacional del sureste se debe a la intensa actividad arqueológica de los hermanos Siret a finales del siglo XIX que lograron incorporar sus resultados en la Prehistoria que se estaba construyendo en esos momentos. La espectacularidad y novedad de hallazgos, como el de los Millares, han sido desde entonces un permanente foco de atención para todos los interesados por nuestro pasado.
La colección Siret, depositada en el Museo Arqueologico Nacional, sigue siendo un continuo “iman” de atracción para los prehistoriadores a pesar del paso de los años, pues permite investigaciones punteras con nuevas perspectivas, como las que se presentan en esta Jornada. Se van a tratar distintos aspectos de las sociedades neolíticas y calcolíticas, como sus prácticas agrícolas y ganaderas, la sedentarización y el almacenaje que define los nuevos asentamientos, sus artesanías: cerámica, metal… Todos estos aspectos están imbuidos de simbolismo, pero su manifestación más clara la encontramos en los denominados ídolos y en el mundo funerario.